Te mereces todo lo bonito

Patricia Berzosa | Cierra los ojos. Inspira profundo. Espira profundo. Pon la mano derecha en el corazón. ¿Sientes el latido? Es la vida diciéndote que está ahí para ti. Disfruta de ese momento y siente que te lo mereces todo. Sí, te mereces todo lo bonito. Dice el refrán que “en abril, aguas mil”, pues deja que las lluvias primaverales se lleven lo que te impide ver esto y rodéate de boniteces. Respira. Confía. ¿Te has dado cuenta de que al final, todo sale bien? ¿Te has fijado en que nos suelen encantar la primavera y el verano porque en seguida conectamos con un montón de cosas que nos gustan de estas estaciones? Pues en este post te propongo que hagas lo mismo contigo: descubre qué te gusta de ti para encantarte.

Y te propongo que te descubras a partir de 10 preguntas… ¿Te atreves?

1. ¿Qué es lo que más admiras de ti?
2. ¿Cuáles son los 3 principales retos que has superado?
3. ¿Qué pensaste que nunca conseguirías, o que sería difícil y lo has conseguido?
4. Si te amaras de verdad, ¿cambiaría algo en tu vida?
5. ¿Qué puedes hacer hoy para quererte más?
6. ¿Qué es lo que más valoras en ti?
7. ¿Cuál es el mayor aprendizaje que has extraído hasta hoy en la vida?
8. ¿Qué actos de tu día a día están basados en tu amor hacia ti?
9. ¿Qué te gustaría entregarle al mundo como regalo?
10. Si pudieras pedir hoy un milagro para tu vida, ¿cuál sería?
Y te regalo dos preguntas más como “bonus track”:
11. Sabiendo lo que sabes ya, si a tu “yo” del pasado le pudieras dar un consejo para que
fuera más feliz, ¿qué consejo le darías?
12. Si pudieras conectar con tu “yo” del futuro, ¿qué consejo le darías?

Ha llegado la primavera, así que permítete desplegarte y abrirte como una flor. Vístete con los
colores que más te gustan y saca del armario esas prendas con las que no te acabas de ver bien
(créeme, si nunca te han encantado, no te van a emocionar de repente). Mira ese mueble que
tienes delante y tira, da o regala todo lo que no te apasione de verdad. Ve a la cocina, ¿ves esa  infusión que compraste hace un año y que no has llegado ni a abrir? Hazte un favor y deshazte de ella. Mira en tu bolso o en tu mochila, ¿ves todo eso que no te hace falta? Sácalo de ahí. Ve
a tu escritorio, ¿ves esa montaña de papeles? Ordénalos y tira lo que no necesites. Hazlo ya.
Ve al cuarto de baño. ¿Hay algo que no te guste? ¿Están viejas las toallas? Pues el próximo
viernes deshazte de las viejas y compra nuevas.

Date un paseo por casa ahora. ¿Queda algo más que no te apasione? Ya sabes el proceso:
deshazte de él y agradécele el tiempo que habéis estado juntos porque hasta con el más
mínimo objeto se establece un vínculo emocional (y si no me crees, lee los libros de la genial
Marie Kondo).

Ahora sí, respira profundo y toma consciencia de una cosa. Sin pararte a pensar, sin prisa pero
sin pausa, has eliminado todo lo que no te gusta o que “ni fu ni fa” y te has quedado con lo que
te encanta, con lo que te apasiona… Si quieres una vida llena de belleza, rodéate de belleza. Si
quieres una vida llena de pasión, rodéate de pasión.

Te mereces todo lo bonito, así que hazte un regalo: date el permiso para recibirlo. Ábrele la
puerta a la felicidad.

 

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